¿Sabes qué es el desgaste?

En este artículo, conocerás los cinco tipos de desgaste que pueden afectar tu equipo, los motivos por los cuales se producen estos efectos y algunas recomendaciones para evitarlos.

Definición: El desgaste es la pérdida progresiva de material, debido a un modo de contacto o sin que éste se presente.

El modo de contacto es el resultado de la interacción entre dos superficies, considerando que el modo de no contacto puede ser por la interacción con un elemento corrosivo, cavitación o descargas eléctricas.

Una combinación de ambas puede generar daños considerables en los equipos. A continuación, miraremos los diferentes tipos de desgaste:

Desgaste adhesivo: Se presenta cuando dos superficies deslizantes están en contacto directo; áreas discontinuas se ponen en contacto y pueden soldarse debido al ‘momentum’ del sistema.

Estas soldaduras pueden romperse, dejando la apariencia de las superficies como pueden verse en el cojinete arriba.

Algunas posibles causas pueden ser dilución por combustible, altas cargas, viscosidad del aceite inadecuada, des-alineamiento de los componentes del equipo y bajo nivel de aceite, entre otras.

Desgaste abrasivo: Ocurre por la presencia de partículas sólidas en el aceite, éstas pueden ser partículas de desgaste, tierra y/o polvo introducidos en el sistema. Las partículas, al ubicarse entre las piezas en movimiento, provocan ralladuras que van en el sentido del movimiento de los componentes.

Pueden observar las ralladuras presentes en la foto del cojinete arriba.

Las posibles causas que pueden generarlo son, básicamente, contaminaciones externas, principalmente por problemas de filtración inadecuada.

La costumbre existente de sopletear los filtros de aire es una de las principales causas de desgaste abrasivo ya que, al realizar esto, la superficie filtrante se rompe, permitiendo que la sílice o el polvo que están en el aire ingresen al sistema.

Igualmente, se debe ser muy cuidadoso de no utilizar lubricantes contaminados. Es una regla de oro chequear que los envases sean adecuadamente sellados para estar seguros de que ellos no estén contaminados antes de utilizarlos

Desgaste por fatiga de la superficie: Se presenta desprendimiento de material cuando existen cargas repetitivas o cíclicas que exceden el límite de dureza del material. Puede ser acelerado si se fija entre las superficies un material extraño.

El resultado son grietas que generan partículas, pero, más importante, éstas dejan huellas sobre la superficie, que sacan el componente de servicio, como puede verse en la figura.

Desgaste por cavitación: Es el resultado de un proceso en el cual se presenta la implosión de una burbuja de aire presente en el aceite, que trae como resultado final la formación de un chorro de aceite a alta presión, que impacta violentamente la superficie, generando en ella picaduras como las observadas en la siguiente figura.

Las posibles causas que pueden generarlo son: Alta viscosidad del aceite utilizado; bajo nivel de aceite en el depósito; restricciones en la admisión de la bomba, que pueden generar formación de vacío, y entradas de aire al sistema.

Desgaste corrosivo: Es el resultado de un ataque químico sobre la superficie metálica.

Puede ser causado por contaminantes químicos que se generan en la operación del equipo, su medio ambiente de operación o por aditivos presentes en la formulación del aceite.

Es muy importante realizar una selección adecuada del aceite, que brinde la máxima protección y, por eso, se recomienda siempre utilizar lubricantes Premium Chevron. Además, se deben controlar las contaminaciones que puedan estar presentes en el medio ambiente de operación de los equipos.
Jaime Gallego
Competency Development CCAM Region
STLE: CLS & OMA I

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